


Así, Medina ha mostrado sus dudas sobre aspectos como la forma en que se llevará a cabo el alquiler de los techos municipales donde instalar dichos paneles, quien será finalmente el beneficiario de la venta de la energía de estas placas fotovoltaicas o si éstas repercutirán también en la gestión de la energía necesaria para el funcionamiento de los edificios municipales afectados.
“La propuesta tiene que ser explicada, ya que el equipo de gobierno invita a la iniciativa privada supliendo así la falta de iniciativas municipales en el campo de las energías fotovoltaicas”, ha explicado la edil socialista.
Medina recuerda que la ciudad tiene un retraso considerable con respecto a otros municipios españoles, como es el caso de Barcelona “que sí ha apostado desde hace años por el fomento y uso de estas energías”. En concreto, la Ciudad Condal tiene un plan de energía 2011-2020 que se aprobó por primera vez en 2002; cuenta con ordenanzas en materia solar térmica desde el año 2000; tiene un observatorio energético, un mapa estratégico y un plan de mejora energética con 59 proyectos dirigidos a conseguir un modelo de ciudad más sostenible.
“Tal es así que mientras que otras ciudades presentan planes estratégicos de fomento de las energías renovables con compromisos de actuaciones a medio plazo y con su presupuesto, este ayuntamiento carece de tal planificación, ya que en sus presupuestos anuales no aparecen actuaciones cuatrienales dirigidas a la implantación de estas energías”, asegura la concejala.
Medina apunta que desde el Grupo Socialista se han presentado muchas iniciativas para el impulso de las energías limpias y la reducción de CO2, “iniciativas que no han sido tenidas en cuenta por el equipo de gobierno, como la instalación de farolas fotovoltaicas en los jardines y barriadas diseminadas de la ciudad, y otras aprobadas y no puestas en marcha como la captación de energía a través de las chimeneas industriales en la ciudad”.
“Igualmente, existen mociones aprobadas, como la instalación de huertos solares en las barriadas periféricas de la ciudad, que junto a las anteriores iniciativas, serían buenas medidas para la implantación de las energías limpias en la ciudad. A la vez que fomentaría la participación de la iniciativa privada a que en sus solares pendientes de edificación se extendiera esta medida evitando así la situación actual de solares abandonados y en estado deplorable”, ha agregado.
Para el Grupo Municipal Socialista, antes de acometer proyectos con la iniciativa privada, el ayuntamiento debería poner en marcha acciones propias para contribuir al uso de estas energías limpias y combatir la proliferación de gases contaminantes.
En estos momentos las pocas instalaciones municipales con placas fotovoltaicas proceden de los años 2005/2008, exceptuando las placas en el Hospital Noble que son de 2003. “Son actuaciones que vienen de inversiones de la propia Agencia Municipal de la Energía con subvención de otras administraciones, y durante los años 2009/2010 con fondos procedentes del Plan de Estimulación de la Economía realizado por el Gobierno Central (FEIL 2009 y FESSL 2010)”, recuerda Medina.
La electricidad producida por la fotovoltaica es en la actualidad vendida a distribuidores de electricidad generando ingresos para el Ayuntamiento mayores que el coste de la compra de esta energía. “Por ello, no entendemos el cambio de estrategia, ya que ésta venía favoreciendo al consistorio en la obtención de nuevos ingresos para los presupuestos municipales”, afirma.
Medina ha pedido al equipo de gobierno del PP que cumpla con las medidas incluidas en el Pacto de Alcaldes para reducir las emisiones de CO2 un 20% en el 2020, entre otras la mejora de la eficiencia energética en edificios municipales o el fomento de la compra productos respetuosos con el medio ambiente.
