BLOGOSFERA
La educación como trinchera
Hay acuerdos políticos que mejoran un sistema educativo. Y luego está el pacto PP-Vox, que parece escrito después de preguntarse: “¿Cuál es el principal problema de la educación andaluza?”. ¿Las ratios? ¿La falta de profesorado? ¿Las aulas prefabricadas? ¿El alumnado con necesidades educativas esperando recursos? ¿La falta de plazas públicas de FP? ¿Los colegios clausurados por problemas estructurales?
No exactamente.
Para PP y Vox, la gran prioridad educativa de Andalucía es concertar progresivamente el Bachillerato y acabar con el Programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí. Es decir, mientras miles de familias reclaman más docentes, mejores centros y más atención a la diversidad, la derecha andaluza ha decidido que lo urgente es financiar más etapas en la privada concertada y declarar la guerra cultural a una lengua. Todo muy del siglo XXI.
El acuerdo incluye medidas que, sobre el papel, podrían parecer razonables: gratuidad de 0 a 3 años, climatización de centros, refuerzo para alumnado con necesidades específicas, nuevas titulaciones de FP y universidad, o mejora de comedores escolares. Pero basta leer con atención para comprobar dónde está la carga ideológica y dónde está la verdadera apuesta política.
La gratuidad de 0 a 3 años se anuncia sin aclarar suficientemente cómo se reforzará la red pública, mientras las Escuelas Infantiles soportan un precio de la plaza muy por debajo del coste. La climatización se promete “desde el primer día de gobierno”, como si el PP no llevara años gobernando Andalucía y como si los niños y niñas no hubieran pasado ya demasiados veranos e inviernos en aulas imposibles. El refuerzo de 1.500 profesionales para alumnado con necesidades específicas llega después de años de recortes, retrasos y familias desesperadas reclamando PTIS, PT, AL y orientadores.
Pero la medida estrella, la que retrata el modelo, es la concertación progresiva del Bachillerato.
Ahí se entiende todo.
El PP y Vox no plantean como prioridad blindar la educación pública, reducir ratios o garantizar que todos los institutos públicos tengan recursos suficientes. No. Su prioridad es ampliar el negocio del concierto educativo a una etapa no obligatoria. Lo llaman “libertad de elección”. Nosotros lo llamamos desviar recursos públicos hacia quienes ya tienen más capacidad de elección.
Porque la verdadera libertad no consiste en financiar con dinero público más opciones privadas. La verdadera libertad es que cualquier familia, viva en un barrio humilde, en un pueblo pequeño o en una zona rural, tenga un centro público de calidad cerca de casa.
La otra gran joya del pacto es el fin del Programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí. Según PP y Vox, hay que evitar “adoctrinamiento”, “injerencias extranjeras” y proteger “nuestra identidad”. Todo ello, por supuesto, en nombre de la convivencia. Curiosa manera de fomentar la convivencia: eliminando conocimiento, diversidad y cultura de las aulas.
Resulta irónico que quienes hablan todo el día de libertad sean los primeros en decidir qué culturas molestan.
Resulta irónico que quienes dicen defender la calidad educativa crean que aprender una lengua y conocer una cultura es una amenaza.
Y resulta especialmente irónico que en Andalucía, tierra marcada por siglos de mestizaje, historia compartida y patrimonio cultural universal, PP y Vox conviertan la cultura árabe en un problema educativo.
Mientras tanto, ni una palabra seria sobre cómo combatir el acoso escolar. Ni una apuesta clara por bajar ratios. Ni un plan ambicioso para recuperar unidades públicas. Ni financiación suficiente para que la escuela pública sea el verdadero eje del sistema.
El pacto PP-Vox no habla de educación. Habla de su educación: más conciertos, más ideología y menos escuela pública.
Andalucía necesita justo lo contrario.
Necesita una educación pública fuerte, inclusiva, moderna, con recursos, con profesorado suficiente y con aulas dignas. Necesita menos trincheras culturales y más inversión. Menos obsesión identitaria y más igualdad de oportunidades.
Porque si el gran proyecto educativo de PP y Vox es concertar Bachillerato y borrar la cultura árabe de las aulas, el problema no lo tiene la escuela andaluza, lo tiene el Gobierno que pretende dirigirla.
Patricia Alba. Secretaria de Educación del PSOE de Andalucía
NOTICIAS
TRANSPARENCIA
Información económica sobre el PSOE de Málaga y de sus cargos
Emosidoengañado: los 300 incumplimientos de Moreno Bonilla en Málaga
Mapa interactivo con los incumplimientos de Moreno Bonilla como presidente de la Junta de Andalucía en la provincia de Málaga.
Descubre cuáles son aquí.





