El PSOE acusa al PP de "abandonar a un centenar de familias de La Palmilla" y de "amparar la desaparición" del monte Gibralfaro
Los populares votan en contra de dos mociones socialistas que pretendían la rehabilitación, a través del área municipal de Vivienda, de un bloque en calle Cabriel con 54 hogares del que sus ocupantes fueron desalojados; a la vez que los socialistas afean al equipo de gobierno que se arrase “de forma inevitable” con la masa arbórea del pulmón verde de la capital
El grupo municipal socialista ha acusado este lunes al equipo de gobierno de “abandonar” a un centenar de familias del distrito de Palma-Palmilla, concretamente en calle Cabriel, por negarse a rehabilitar un total de 54 viviendas en que sus moradores ya no pueden residir. Lo ha decidido así los votos en contra del Partido Popular, que suman mayoría en la comisión de Urbanismo, una sesión en la que el equipo de gobierno se ha opuesto también a proteger la falda del monte Gibralfaro, donde el Ayuntamiento ha iniciado “una tala indiscriminada de árboles”, como han denunciado varios vecinos asistentes, que han pedido la actualización del Plan Especial del monte Gibralfaro para acabar con este “arboricidio”. Las mociones, defendidas por los ediles socialistas Salvador Trujillo y Mariano Ruiz, han sido tumbadas en la comisión por los votos en contra del Partido Popular.
En la moción sobre vivienda, el socialista Salvador Trujillo ha afeado al equipo de gobierno el "abandono sistemático" que sufre el distrito de Palma-Palmilla, a la vez que ha pedido garantizar de "forma inmediata" la financiación necesaria para la ejecución íntegra de la rehabilitación de Cabriel 27, así como a identificar las partidas presupuestarias y el calendario real de las obras, tras años de "indefinición y anuncios sin fecha". Según el socialista, "no es una percepción, es una realidad de promesas incumplidas, una postura irresponsable frente a una barriada que necesita soluciones urgentes y no más excusas”. En su intervención, Trujillo ha recordado que el abandono de Palma-Palmilla "no es una consigna política, sino una realidad constatable a través de hechos y expedientes. El Ayuntamiento abandona a La Palmilla", ha aseverado el concejal ante una docena de vecinos afectados.
La moción exigía también un informe transparente sobre la expropiación del edificio, detallando los importes abonados y las soluciones habitacionales dadas a los afectados, algo a lo que el PP también se ha negado. Esto, mientras que varios vecinos han suplicado al PP que se trate al distrito “como un barrio normal. Queremos los mismos servicios que otro barrio”, ha manifestado Antonio Rodríguez, que ha reivindicado “la dignidad de la gente trabajadora del barrio frente al estigma. Yo pago mi comunidad para tener luz en la escalera, porque es mi casa y quiero mejorarla. Queremos poder darnos los buenos días y vivir tranquilos, no tener que agachar la cabeza".
Por su parte, Joaquín Santiago Bandera ha insistido en la urgencia de actuar sobre Cabriel 27 para eliminar “un foco de inseguridad y deterioro” que lastra la recuperación de toda la zona. Los vecinos denuncian que, mientras el proyecto sigue “encallado en la burocracia”, la realidad diaria del distrito sigue “marcada por la falta de inversiones”. El Partido Popular ha bloqueado sus peticiones, pues este grupo se ha quedado en solitario votando en contra.
El monte Gifralfaro dejará de ser verde “inexorablemente”, según el PP
Durante la misma comisión no ha salido adelante la moción del socialista Mariano Ruiz sobre la protección del monte Gibralfaro ante la tentativa del Partido Popular de “acabar con sus árboles, con este pulmón”, ya que incluso la propia concejala responsable de Urbanismo ha declarado que “inexorablemente desaparecerá”. Es decir, que el hormigón ocupe tarde o temprano el lugar de sus zonas verdes y masas arbóreas.
Ruiz Araujo ha defendido que el monte Gibralfaro “no es un solar para ocurrencias, es nuestra identidad”. Ha sido contundente al reprochar al PP su negativa a llegar a un consenso institucional para proteger el monte. Ruiz ha recordado que el Plan Especial de Protección data de 2015, "una década más que suficiente para haberlo puesto en marcha", y ha denunciado la gestión ineficaz del gobierno municipal. "En junio del año pasado reservaron un millón de euros para la primera fase y no hay ni un solo contrato. Ni cuidados en la ladera, ni bypass, ni senda peatonal. Nada. Solo una gestión a trompicones".
Ruiz ha advertido que el PP trata la normativa de protección "como un menú del día. Hoy lo aplico, mañana me lo salto y pasado ya veremos", convirtiendo un problema ambiental en uno político. Asimismo, ha citado a la Academia de Ciencias para alertar sobre los riesgos de intervenir sin planificación integral. "Gibralfaro no es un descampado ni un solar disponible para decisiones improvisadas; es un pulmón verde y un patrimonio que lucimos en nuestro escudo".
Precisamente, una de las vecinas que ha tomado la palabra, Laura Moniche, participó en la redacción del plan especial original en el año 2007. Ha recordado que históricamente se conocía a este entorno como el "Monte del Respeto", apelativo que ha utilizado para exigir la actualización del plan. Moniche ha defendido la visión original de conectar Gibralfaro con el Monte Victoria y los Montes de Málaga, creando un espacio accesible para la convivencia. Alejandra Vivas, también vecina en la falda del monte Gibralfaro, ha citado las palabras de su hijo de tres años sobre la tala. “Mamá, ¿por qué cortan los árboles?", ha pronunciado Alejandra, que a su vez es hija de la fundadora de la antigua plataforma en defensa del monte. Vivas ha exigido que Gibralfaro deje de estar "en la parte trasera de Málaga, olvidado como si no tuviera valor" y se gestione con transparencia y respeto. Lamentablemente, el Partido Popular ha votado en contra de esta moción, conjunta con el grupo Con Málaga.





